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Bishop Burbidge responds to the Supreme Court's decision regarding civil marriage

6-26-2015

The following is a statement by Bishop Michael F. Burbidge in response to today’s (6/26/2015) Supreme Court ruling regarding civil marriage:

The true definition of marriage cannot be redefined by courts—it remains the permanent union of one man and one woman, ordered toward the good of the spouses and the procreation and education of offspring. The Catholic Church, along with many other Christian and religious traditions, will continue our work with regard to this true definition of marriage and to strengthen the moral basis for all such relationships. As Catholics, we are called to never compromise the beliefs that we treasure and celebrate, while always respecting and loving one another other as God’s sons and daughters.

It is important to note that the majority opinion of the Court acknowledged that people of faith may continue to advocate, with the utmost sincerity and conviction, that by Divine precepts, same-sex marriage should not be condoned. Furthermore, the Court reaffirmed that the First Amendment of the Constitution ensures that the Church is to be given proper protection as it seeks to teach tenets about the family structure which have long been revered.

As the impact of today’s Supreme Court decision will continue to be discussed and debated, we are also reminded that as members of God’s holy family, we are to treat and engage one another in mutual and lasting respect. 

El Obispo Burbidge responde a la decisión del Tribunal Supremo en relación con el matrimonio civil   

La siguiente es una declaración del Obispo Michael F. Burbidge en respuesta a la sentencia de hoy (26/06/2015) del Tribunal Supremo en relación con el matrimonio civil:

La verdadera definición de matrimonio no puede ser redefinido por los tribunales, que sigue siendo la unión permanente de un hombre y una mujer, orientada a la procreación y la crianza de los niños. La Iglesia Católica, junto con muchas otras tradiciones cristianas y religiosas, continuará nuestro trabajo con respecto a esta verdadera definición del matrimonio y de fortalecer la base moral para tales relaciones. Como católicos, estamos llamados a no comprometer las creencias que atesoramos y celebramos, respetando siempre y  amándonos unos a otros como hijos e hijas de Dios.

Es importante señalar que la opinión mayoritaria de la Corte Suprema reconoció que la gente de fe puede continuar abogando, con la mayor sinceridad y convicción que, por preceptos divinos, el matrimonio entre personas del mismo sexo no debe ser consentido. Además, el Tribunal Supremo reafirmó que la primera enmienda de la Constitución asegura que la iglesia debe dar protección adecuada al enseñar principios sobre la estructura familiar que durante mucho tiempo han sido venerados.

Como continuará el impacto de la decisión de la Corte Suprema de hoy para ser discutido y debatido, también recuerden que como miembros de la familia santa de Dios, hemos de tratar y comprometerse mutuamente en el respeto mutuo y duradero.